Tras un paso exitoso por la novela, la escritora cántabra, después de quince años, vuelve al género del cuento que la situó en su momento con un magnífico primer libro, Los borrachos de mi vida, VII Premio de Narrativa Caja Madrid en su momento (2009). La condescendencia de una señora con su servicio doméstico, la espera de la muerte, la relación amorosa entre una mujer mayor y un hombre joven, la vigorexia como obsesión, los prejuicios del turismo, la reflexión de un anciano judío homosexual son las piezas de este retablo sutil y con cargas de profundidad que se asoman a nuestros recelos y temores, cuando no reprobaciones y rechazos, que modelan cada día hábitos particulares y tendencias colectivas de un sociedad occidental en crisis, enferma, en plena transformación en un presente inestable que mira a un futuro incierto.