En la poesía francesa y europea, sin olvidar su poderoso influjo en el modernismo hispánico, el nombre de Paul Verlaine ocupa un lugar preeminente. Este libro ofrece un relato pormenorizado y emocionante de sus postrimerías, de la mano de tres leales amigos que tuvieron trato frecuente e íntimo con el poeta: el escritor y polígrafo Gustave Le Rouge, el pintor y dibujante F.-A. Cazals y el académico y diputado Maurice Barrès, que firmó el prólogo de la edición original de 1911, ampliada en 1923 e inédita hasta ahora en español. Escrito desde la devoción, pero ajustado a la cruda realidad espantoso y exacto , en palabras de Barrès y muy crítico con las maledicencias de los moralistas biempensantes, el relato de Le Rouge se enriquece con citas y dibujos del propio Verlaine y con numerosos testimonios que ponen de manifiesto el modo en que el reconocimiento público convivía en su caso con la más rigurosa penuria. El recuento diario del último año de la vida del pobre Lélian describe su miserable piso de la calle Descartes, los diversos hospitales en los que pasó las jornadas postreras y el multitudinario entierro al que asistieron escritores y artistas como Mallarmé, Rodin, Toulouse-Lautrec o Huysmans. Le Rouge, mediante su poder descriptivo, y Cazals con la sencillez de un gran dibujante, son capaces de trasladarnos al Barrio Latino de aquel fin de siglo en el que Verlaine encarnó el rostro doliente de la bohemia a la vez que ostentaba como padre y maestro mágico , en la famosa acuñación del Responso rubeniano el principado de la poesía.