CHEEVER FUE el gran relator de la desilusión, capaz como pocos de retratar las trampas del sueño americano, las infelicidades de esa clase media-alta que durante los años sesenta habitaba grandes casas ajardinadas y escondía sus frustraciones tras mil máscaras. Sus diarios, escritos a lo largo de treinta años, muestran hasta qué punto su ficción bebía de su realidad. La vida de uno de los escritores norteamericanos más importantes del siglo XX se nos revela aquí con toda la intensidad de sus contradicciones, con toda la complejidad de sus tormentos. Ningún escritor norteamericano de su talla dejó semejante testimonio de su vida familiar, literaria y emocional.