Tanto Francia en guerra (1915) como La guerra en las montañas (1917), sus crónicas publicadas por entregas en el Daily Telegraph y en la prensa norteamericana, responden con obediencia al propósito de la Administración británica, y comparten el mismo fondo: la visión del campo de batalla como la frontera de la civilización que separa a alemanes y seres humanos . La efectividad del celo propagandístico de Kipling fue indiscutible, aunque no deja de suscitar importantes interrogantes de fondo sobre las relaciones entre literatura y propaganda.