La utopía entraña una crítica particular de la coyuntura desde la que se escribe y, en el plano de lo ideal, es también una manera de afrontar ese momento. De esta manera, habría tantas utopías como puntos de vista, pues en esta pluralidad es posible que un mismo panorama sea placentero para algunos e insoportable para otros. Este volumen reúne tres versiones de la perfección: Utopía de Tomás Moro, La imaginaria Ciudad del Sol de Tomás Campanella y Nueva Atlántida de Francis Bacon. Desde diversas latitudes y cronologías estos autores definen las coordenadas de una sociedad ideal: Moro concibe una colectividad pacífica de bienes comunes, Campanella idea una singular república de carácter teocrático donde convergen lo religioso y lo público; y Bacon, una sociedad de perfecta organización. Por diferentes derroteros se llega al lugar común: una sociedad más plena, lo que, por ser de imposible concreción, no deja de ser un anhelo auténtico. La lectura de estos clásicos implica transitar por las cumbres del pensamiento humanístico universal; tal como lo comentaba Alfonso Reyes: La ancha respiración del Renacimiento corre por estas obras: libertad y cultura, alegría de pensar, y de pensar bien .