En París, las aguas del Sena han empezado a crecer y amenazan con inundar la ciudad. Cada noche recorre los callejones un melancólico canto. Siguiendo el rastro, Gaspard Snow, un músico arruinado y desengañado del amor, encuentra a una extraña criatura malherida: es Lula, la sirena de París. La melodía de sus cantos causa la muerte del personal médico que la atiende y se activan todas las alarmas. Gaspard deberá esconder a Lula en la bañera de su casa, a salvo de miradas indiscretas y malevolentes. Pero Lula tiene las horas contadas fuera del agua y, además, se ha enamorado del joven músico, en quien extrañamente no hace mella la cadencia fatal de su canto.