Un escritor sin nombre se muda a un pueblo anónimo para terminar
de escribir un libro sobre las poblaciones que desaparecen y
acaban siendo un simple nombre en un mapa. Mientras explora su
nuevo hábitat un pueblo sin propósito y unos habitantes extravagantes,
cuya única función es existir, sin ningún objetivo ulterior
al pasar de los días asiste a un insólito fenómeno que amenaza
con romper la rutina: la aparición de unos agujeros sin fondo, unas
ausencias que día tras día van propagándose sin que nadie se
preocupe demasiado. Prescott ha escrito una novela inquietante,
laberíntica y melancólicamente irónica que reflexiona sobre el
olvido, la desazón y la indiferencia de una sociedad en decadencia,
que da la espalda a su historia y que ha perdido la esperanza en un
futuro.