Tres vidas ejemplares del Santurce antiguo es una confluencia de vidas paralelas en ese barrio de San Juan de Puerto Rico, durante la quinta y sexta década del pasado siglo. Una vez establecido el lugar del crimen, nos sorprende el paseo del tenor operístico que, después de sus glorias europeas, se resigna a la provincia, ahí cruzándose por esas calles con el Don Quirico flâneur que sueña con descifrar los misterios de la Sonata Kreutzer mientras la chanteuse francesa Lucienne Dhotelle, la M me Moineau, llega para completar este tríptico de la neurastenia antillana. Y la perversión criminal también desfila como personaje escondido, en este noir art déco que bien evoca los vecindarios disparatados de Cela y Galdós.