Su autor elabora un planteamiento motivador que tiene como puntos fundamentales de apoyo el arte y la educación. Trazamos un
itinerario basado en la defensa de los derechos humanos, ampliando las posibilidades de una sociedad que avanza hacia mayores
exigencias en lo referido a dinámicas sociales, políticas y tecnológicas. El término transeducar, neologismo que da nombre al volumen,
se enmarca en este propósito de adecuación hacia zonas porosas, entornos de generosidad que nos permitan encuentros y
efervescencias, traspasando fronteras, transformando los condicionantes, transgrediendo los prejuicios y atendiendo a los espacios
fronterizos, todo ello transitando por territorios poco explorados hasta ahora. El riquísimo panorama trans está revolucionando y
poniendo en duda muchos de los escenarios.