Pájaros y seres humanos que se guían por la ciega evidencia del corazón comparten los intentos por construir nidos seguros, acogedores y cálidos, como metáforas del encuentro amoroso. (D. Colomba, La Capital) // La voz, el espíritu, la mente y el corazón de quien narra estan invadidos por la duda y el rencor, pero a la vez por la apertura: participa en lo que su presente sentimental hecho trizas le va ofreciendo. (E.E. Gandolfo, El País) // Su prosa construye un híbrido que combina lo mejor y lo más bizarro de los medios masivos, la literatura de Puig, Copi y Aira, el gusto por las charlas por celular y la sensación de vacío de toda la generación post noventas. (N. García)