La ejemplaridad es siempre conflictiva y ese conflicto admite ser tratado en un registro trágico o cómico. Quiero cansarme contigo, o el peligro de las buenas compañías explota su lado humorístico.
Tristán, un abogado de prestigio, a punto de rematar su carrera con un éxito extraordinario, entra en una crisis conyugal severa por los efectos perversos derivados de la mera proximidad familiar de su cuñado, Félix, un individuo sin tacha, bondadoso, servicial, sinceramente tierno, con quien se le compara más de lo que nuestro protagonista quisiera porque el cotejo incesante sólo le depara una copiosa lluvia de reproches.