La antropología se propone dar una teoría coherente del ser humano y sus atributos.
La antropología de Coreth, de corte neoescolástico, se confronta con el problema de la pluralidad de planteamientos científicos y con la ineludible unidad de la perspectiva títpicamente filosófica: más en concreto, intenta una reinterpretación, desde la modernidad, de la temática clásica sobre el ser humano que surge en Platón y Aristóteles y que se continúa a través de la filosofía occidental hasta nuestros días.
Coreth, que pertenece al grupo del a neoescolástica crítica formado, etnre otros, por M.
Müller, J.B.
Lotz, Siewert y K.
Rahner, nos ofrece aquí el punto de partida y de llegada, así como el hilo conductor de una antropología auténticamente filosófica, cuyo objeto está constituido por la autocomprensión humana.
Comprensión originaria capaz de integrar toda otra experiencia del conocimiento.