La princesa Ana era flaca, flaca.
Pero con el tiempo le sale una barriga.
A su esposo, el príncipe Barrigón, esto le parece estupendo, y amenaza con sacar punta a las orejas de quien se atreva a decir algo sobre su amada.
Un día la princesa se siente mal, y pronto todos se dan cuenta de que dentro de ella había una sorpresa.