Acompañada de sus dos hijos, Stan, de nueve años, y Kevin, de cin co, una mujer viaja en autobús a una localidad situada a la orilla del mar. Se trata de la primera vez que se van de vacaciones y a los ni ños les resulta extraño que su madre haya elegido esa época del año, pues tienen que ir al colegio. Llegan a la ciudad costera de noche y se hospedan en un hotel de poca categoría, cuya pequeña habitación está ocupada casi por completo por la cama. Al día siguiente van a la playa, toman algo en una cafetería y, tras pasar parte de la tarde en la habitación del hotel, se dirigen a una feria. La madre hace todo lo po sible para que sus hijos disfruten de esa huida de la rutina. Mientras, la lluvia, que los ha recibido a su llegada, no deja de caer en ningún momento.