De entre toda la producción literaria de Kunikida Doppo, Musashino es, sin lugar a dudas, su más conocida y emblemática creación. Durante años lectura obligada en las escuelas japonesas, podría decirse que el relato se centra en la armonía entre el hombre y la naturaleza. En lo formal, Musashino combina en sus líneas múltiples géneros narrativos: diario, descripción de mapas, poemas japoneses (waka y haiku), así como citas de poemas en inglés y traducciones de prosa rusa. Además, llama también poderosamente la atención el deliberado recurso por parte del autor a resaltes tipográficos a lo largo del texto. De este modo, Musashino trasciende su mero ámbito geográfico y se transforma en trasunto de cómo entiende Doppo la escritura: no hay un único camino, sino múltiples vías para la exploración y el deleite. En cuanto a estilo compositivo, complejo y sutil a la vez, Musashino se desmarca de otros relatos de Doppo, quien dio en crear, por las características de la obra, una nueva prosa poética (shiteki-sanbun) que podría ser considerada como innovadora o experimental, según los parámetros de la época.