Un estudiante universitario de letras, hijo de
una familia bien, reside en una Cochabamba
descrita mezclando asco, dolor y lucidez.
Pasa sus días entre el contrabando y otras
onerosas formas de conseguir recursos para
seguir adelante. Contada siguiendo una
caótica cronología, mezcla recuerdos,
aventuras, conquistas amorosas e inmersiones
en los bajos fondos de la ciudad con un
extraordinario dominio del lenguaje y del
ritmo narrativo, que transita entre el desvarío
etílico, el sexo urgente, la nostalgia descreída y
la mugre urbana. Un gran festín de la palabra.