Minä acaba de recibir la noticia de la muerte de su madre. A partir de este momento, Minä se ve obligada a convivir con su hermano Bruder y con Ruka, la hermana de Outo, el amante de su madre. Desorientada, pasa su tiempo con Renmen, con su culebrilla entre las piernas, y Andet, que chupa los cigarros que comparten. Observada además por un hombre en la ventana de enfrente y querida por Kelias, su profesor de matemáticas, Minä se habla a sí misma con la voz de todos ellos y duda ante una enigmática disyuntiva: lograr el Ingreso o ganar el Concurso.