Meditar y el arte de hacer pan se propone hacernos ver la importancia de consumir alimentos de verdad, de valorar la comida lenta y tradicional en nuestro día a día. Ponsonby defiende que poner atención en lo que supone medir cantidades y respetar los tiempos al empezar una receta, usar nuestras propias manos en vez de una panificadora o un robot de cocina, el modo en que trabajar la masa y verla transformarse en pan en vez de sacarlo de una bolsa, todo ello fomenta nuestro bienestar físico y mental y nos hace ser conscientes de qué comemos. A lo largo del texto se intercalan, además de interesantes ejercicios de meditación, dieciocho recetas, cada una con su propia historia; un sencillo pan de escanda, un pan moreno o panecillos ingleses llevan a otras preparaciones más complejas como el stollen alemán, la masa madre y el suflé.