Anarquistas, románticos y vagabundos protagonizan este recorrido divertido y conmovedor por el siglo XX norteamericano por una maestra inédita en español.
¿Por qué razón nos comprometemos con algo: una idea, un movimiento político, una religión o una persona? ¿Cómo funciona nuestro sistema de creencias? ¿A qué convicciones nos aferramos de manera inamovible, aún a riesgo de caminar por ese borde extraño y filoso que separa la extrema lucidez de la tontería? Para muchísima gente, los anarquistas eran unos tontos. Terminé la secundaria en 1924, e incluso durante mi infancia, cuando los anarquistas más radicales aún creían en «pasar a la acción» y tiraban bombas y disparaban contra líderes mundiales, la gente pensaba que lo hacían por una especie de sensiblería sanguinaria, una ingenuidad algo divertida.