En una aldea de Anatolia, un hombre mata por error a sus propios hermanos y desaparece. La historia no se cierra y se repite, cambia de forma, de voz, de tiempo, y pasa de generación en generación como una herida abierta. Años después, en el exilio, un joven intenta reconstruir ese pasado a partir de una fotografía y fragmentos de relatos que no encajan del todo. Cuanto más se acerca a la historia, más se deforma; los recuerdos se contradicen, los culpables se diluyen y nadie parece del todo inocente.
Los inocentes no busca esclarecer lo ocurrido, sino mostrar cómo se construye la memoria. Cómo la violencia se transmite, cómo el amor se confunde con la culpa y cómo una vida puede quedar atrapada en una historia que nunca termina de contarse bien. Porque a veces no heredamos los hechos, tan solo la forma de recordarlos.