Una novela sobre la violencia, la culpa y el poder de la suerte, por un autor, ganador del premio Juan Rulfo, de gran habilidad y pulso narrativo (El País).
La prosa de Botero es de una precisión quirúrgica: narra los acontecimientos como si fuera un escalpelo abriendo la piel de la realidad .
Mario Mendoza El encuentro fortuito entre dos amigos de la infancia es el detonante de esta novela, la cual nos lleva a recorrer la vida de un empresario exitoso y adinerado con un pasado enigmático.
Su nombre: Sebastián Sarmiento.
Su tragedia: haber perdido a sus seres más queridos.
La consecuencia: un sentimiento de culpa que jamás lo abandona.
La historia de Sebastián toma rumbos insospechados debido a circunstancias tan simples como una rama seca tirada en el camino, una llamada realizada en el instante preciso y el andar a la deriva por una calle cualquiera.Esas casualidades, y muchas más, son las que determinan el destino del protagonista, y Juan Carlos Botero se vale de ellas para demostrar que no existen hechos intrascendentes, pues un detalle, por más mínimo que parezca, puede cambiar radicalmente el curso de los acontecimientos y desatar una ola de eventos inesperados.
Nuestra fortuna deja de pertenecernos cuando se lanzan los dados y nos convertimos, para ventura o desventura, en caprichos de la suerte.La crítica ha dicho sobre el autor: Escrito con talento y tesón.
El resultado, la novela, brilla como un faro que nos indica un camino .
Pere Sureda Sobre Las ventanas y las voces: Su habilidad, su pulso narrativo, su seguridad como escritor estriba en cómo sabe regular el horror de su descenso a los infiernos .El País Pertenece a esa clase de obras que el lector descubre guiado por el instinto y luego se felicita por haberlas rescatado de la masificación .
La Vanguardia Con un castellano claro y despojado, demuestra que tiene madera de constructorde aventuras con mayúscula .
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