Un joven militante de la canción utiliza su don para intentar cambiar el mundo. Imanol Lurgain abraza su guitarra y pone su voz al servicio de la lucha de una ETA embrionaria que nace para combatir la dictadura. Apodado el Faquir, Imanol fue un hombre significado políticamente, amado y odiado partes iguales cuando su conciencia y un hecho atroz le hicieron tomar partido por la vida y contra la violencia de la organización en la que militó.