La sala a la que hace mención el título es un pequeño cine en
el corazón de París, del que entran y salen continuamente
muchedumbres de jóvenes coreanos, que apenas
permanecen unos cinco minutos dentro. El narrador es un
electricista que ha dejado su trabajo y a su mujer para
dedicarse plenamente a la escritura. Persiguiendo su
vocación bohemia se encuentra con el misterio de esta sala.
Descubrirá que lo que se proyectan son breves tomas en
blanco y negro sobre cementerios coreanos. Se trata de una
novela francesa y parisina, sobre una tradición surgida en
Corea en los cincuenta entre los jóvenes, sobre los caminos
tortuosos e inesperados que llevan a la escritura, sobre todo a
lo que hay que renunciar para ello, y sobre extrañas y
simbióticas conexiones con inmigrantes.
CÉSAR AIRA (Argentina, 1949) es uno de los narradores más
radicalmente originales, imaginativos, inteligentes y
delirantes. Su obra ha sido publicada profusamente en
Argentina, Chile, México y España y sus novelas han sido
traducidas a más de 20 idiomas.