Su carro de la compra está vacío

Volver

La novela múltiple

24,90 €

Sin ejemplares (se puede encargar)

  • Editorial: Anagrama
  • Fecha de la edición:
  • Lugar de la edición: Barcelona
  • Número de la edición: 1
  • ISBN: 978-84-339-6373-4
  • EAN: 9788433963734
  • Colección: Argumentos nº 470
  • Dimensiones: 140 cm x 220 cm
  • 480 páginas
  • Idiomas: español
Durante mucho tiempo, estuve dedicado al desarrollo de un proyecto para demostrar que las novelas se podían trasladar a cualquier idioma.
En plena época de la aviación, elaboré este proyecto de las novelas como múltiplos.
De modo que sí, al pasar del esquimal al inglés, o del inglés al japonés, habría cambios, pero éstos serían irrelevantes en cuanto a la cuestión básica de la calidad: no disminuirían el valor de esa novela en la historia de su arte.
Sin embargo, esta primera versión básicamente confinaba el proyecto a oraciones mientras que una novela, obviamente, es algo mucho más grande que una oración.
Y si bien este hecho no es ninguna novedad, provocó que me comenzara a preguntar si la novela no sería algo mucho más extraño de lo que había pensado en primer lugar.
Así pues, comencé a pensar que este proyecto necesitaba una filosofía menos convencional y más exhaustiva.
Necesitaba centrarme en la destartalada extensión de las composiciones más puras.
Y es que hasta una composición única, estaba descubriendo, era un múltiplo.
Este proyecto era, sin embargo, utópico: pretendía ser una plataforma para colectivos.
Lo cual quería decir que necesitaba considerar las implicaciones de un último elemento: el lector ausente y múltiple. Con estas reflexiones inicia Adam Thirlwell este libro que habla del arte de la novela y de la traducción.
Y lo hace con la ayuda de Roland Barthes, el semiólogo que odiaba la novela pero al final de su vida decidió escribir una; de Flaubert, que en sus cartas intentaba decirle delicadamente a Louise Colet que no la amaba; de Laurence Sterne y su Tristram Shandy; de Raymond Queneau y sus ejercicios de estilo que exploran las infinitas posibilidades para contar la misma historia; de Félix Fénéon y sus novelas de tres líneas; de James Joyce y su Finnegans Wake; de Gombrowicz, Diderot, Monterroso, Kafka, Hrabal, Gadda, Borges y, claro, Vladimir Nabokov, que concibió la novela como un malabarismo y cambió de idioma a mitad de carre

Compartir


Mantente al día de la
actualidad de Pasajes