Natacha lleva una manzana para comérsela en lo alto de la colina.
Pero la manzana se le cae de las manos y empieza a rodar colina abajo.
¡Socorro! Imposible atraparla.
Por suerte, el conejo y la ardilla son rápidos.
Por suerte, la espalda del oso es robusta.
Cada uno, a su manera, ayuda a Natacha.
¡Uf! La manzana es recuperada intacta.
Hummm tiene buena pinta.
A todos les apetece probarla.
Seguro que sabe mejor si la comparten.