En boca de un antihéroe faunesco y por momentos cruel Perla, una víctima de la talidomida convertida en monja a través de la mentira y la trampa y con el Cotolengo como marco de este mundo desgarradoramente bizarro y casi mitológico, la primera novela de Bernarda Pagés expone con crudeza el periplo existencial que debe atravesar una mujer, cuyo destino escapó de sus manos, para sentirse digna del derecho a vivir plenamente su vida. El mundo de Bernarda Pagés no es el de las buenas conciencias, sino el de la torsión del arte, que combina el horror con la mística y el sadismo con la fe. Daniel Guebel