En esta novela, José Sarney se sumerge en el alma de un hombre atormentado que tiene como objetivo desvelar los secretos de una familia y lo profundo de una nación. Con buen humor, sensibilidad para los detalles y amplitud de conciencia, el escritor afirma un pleno dominio de su arte. La trama es fascinante: Leonardo, obsesionado con el retrato de la duquesa de Villars -amante de Enrique IV de Francia-, llega al límite de la locura por una pasión que le cuesta la vida. El resultado es una novela que se lee con redoblado interés, por la atracción de la trama, perfectamente armada con sus diversas perspectivas -sociales, históricas, sentimentales- y por la riquezxa de la narración, que se despliega en páginas de gran seducción.