En este incisivo y lúcido ensayo, Laurent Cauwet analiza la manera en que el arte actual se adhiere a la lógica neoliberal y a ciertas políticas estatales a través de unas instituciones y unas prácticas que monopolizan y financian la vida artística. El arte ha sido domesticado y a la vez se ha convertido en herramienta de domesticación. La cultura, palabra comodín por excelencia , se administra a las clases populares para su alienación y despolitización.