Madrid, abril de 1808. Mientras sus pobladores asisten
atónitos
a la lenta e inexorable toma de poder que
desarrolla
Napoleón sobre la Corona de España, una serie de
crímenes
sacude la vida de los madrileños.
Beltrán Ramírez, alguacil mayor de la Casa y Corte, trata
de
resolverlos luchando contra una maraña de pistas
aparentemente
inconexas y dispares. Y, al tiempo, se debe enfrentar
al rescate de unos documentos celosamente escondidos