Clotilde, una mujer viuda, rica e independiente, no puede evitar escuchar los testimonios de las mujeres que acuden a ella en busca de ayuda, consuelo y desahogo. Cada una de ellas, de estratos sociales y edades diferentes, achaca su malestar y desgracia a distintas causas: violencia física y psicológica por parte de sus maridos, infidelidades, celos, falta de educación y oportunidades en el mundo laboral, dependencia económica Todas estas dificultades, sin embargo, se pueden agrupar en un único problema: la misoginia y el machismo estructural que envenena la sociedad de principios del siglo XX.