Cuando un misterioso desconocido llega sin motivo aparente a Pozonegro, un antiguo centro hullero que agoniza tras el cierre de la gigantesca mina La Titana, empieza a descubrir a sus habitantes: la adolescente gótica llena de piercings; Felipe, el antiguo minero; o, sobre todo, Raluca, que pinta cuadros de caballos y tiene un secreto. Todos arrastran algún secreto en Pozonegro. Y conforme se va desvelando el misterio del visitante, se dan cita el miedo y la serenidad, la culpa y la redención, el odio y el deseo. Esta novela habla del Bien y el Mal, pero también es una historia de amor y un canto a la vida. Porque después de cada derrota puede haber un nuevo comienzo, y la suerte solo es buena si nosotros decidimos que lo sea.