Este es un libro sobre el Cielo», dice Jayber Crow, «pero debo decir también que a veces me he preguntado si no terminaría siendo un libro sobre el Infierno».
El protagonista de esta novela, la obra principal del universo de Port William y la favorita entre los cultores de Wendell Berry, es el barbero del pueblo, quien narra su vida entera en primera persona: la muerte de sus padres cuando era un niño pequeño, la niñez en un orfanato, su formación como cura y las preguntas sobre la fe que lo sacan del seminario, los trabajos peregrinos en los establos y la vida despojada y libre en la que no tiene más que lo puesto, las riñas y excesos de una juventud tumultuosa hasta su retorno a Port William.
Wendell Berry retrata con maestría los anhelos y las decepciones de todo un pueblo a través de la mirada de un hombre solitario que conoce los duelos, las tensiones y las fracturas de una sociedad que empieza a cambiar irremediablemente con el avance del siglo XX.
La potencia de este libro radica en una visión que cuestiona e interroga sobre nuestro modo de vida mientras nos ilumina y nos muestra la sabiduría de la tierra, de la pausa, de las relaciones que nos sostienen. Leer a Berry en Jayber Crow, donde el amor y la esperanza son protagonistas, es una experiencia transformadora.