Cuando trabajaba como limpiadora en un museo de arte, se sentía cautivada por los cuadros y por la idea de escribir sobre ella misma observándolos.
El día que un hombre rico se cruzó en su vida y ella se pudo dedicar a contemplar pinturas y a plasmar en palabras sus emociones, no me veían como alguien que pudiera decir algo interesante sobre el arte .
¿Podría sentirse feliz en esa nueva vida? ¿Hasta dónde alcanzaban sus recién estrenados privilegios?