A Briante el modo de narrar le viene de Faulkner: no se narra los hechos sino el efecto de los hechos'. El universo de Briante tiene impresa la estirpe faulkneriana porque fabrica un territorio y pone, en esa geografía, una genealogía de personajes.
Pero también en Briante opera la huella silenciosa, se podría decir, de Juan Rulfo.