Historias tristes de Colomba, pretende ser un funeral mágico de despedida a los cadáveres de la España despoblada. Estructurado en 14 relatos, narra la decadencia, la inmigración masiva y la lenta, pero implacable invasión de la naturaleza a través del Ejército del Monte. El resultado es el ocaso de la civilización rural, en el que las escuelas acaban reconvertidas en tanatorios. Colomba, un lugar imaginario, es el centro de este universo de campanas que tocan a muerto, dolientes silencios, casas abandonadas y tejados hundidos. Sus héroes son tipos como Manolito Tripa Seca, un pillo, un superviviente del hambre y los piojos de la posguerra que acabó emigrando a Barcelona. También las brujas, las señoras putas de la Muralla de Zamora y curas que aman los placeres de la carne. Es un mundo en extinción, cuya agonía final se ve además agravada por la burocracia y el supremacismo urbano, que no tolera y mira a sus últimos pobladores como seres degenerados por su afición a la caza o a los toros.