En un hotel abandonado, una niña observa absorta. Su madre narra la historia de Inés, que fue raptada por los indios cuando tenía diez años y volvió con diecisiete y un bebé en brazos. Una historia de violencia, la de la cautiva , frecuentemente romantizada por la literatura argentina, pero que resuena oscuramente familiar a aquellos que atienden en la penumbra junto a la niña: han sido secuestrados y sobrevivido a la tortura, ahora esperan ocultos a salir del país. Durante diversas noches se juntarán a escuchar un cuento sin final y sin moraleja. Ya adulta y lejos de Argentina, la niña lucha por encontrar un cierre para esa saga de mujeres arrastradas por la historia y sus violencias, porque es su familia la que se narra y ella necesita entender las razones de su madre. Segunda novela de un autor de la casa que con Niño Anómalo consiguió grandes críticas y libreras entusiastas.