La tercera novela de Pilar Tena transcurre en dos planos temporales y dos ámbitos geográficos: Londres y el campo inglés; Barcelona y el Ampurdán.
Dos parejas se encuentran en un piso modernista del Eixample después de largos años sin verse.
Tras ellos arrastran décadas de amistad e infidelidades, de lealtad y deslealtades.
El recuerdo de su amigo común, un fotoperiodista canadiense, está omnipresente en el reencuentro.
Una construcción de ficción que sirve a su autora para indagar en los eternos temas del amor, la amistad, el deseo y el engaño.