En la infancia de Loris, los veranos junto a su abuelo Tempesta eran un territorio seguro. Entre huertos, palomas y lecturas, el mundo parecía comprensible y el miedo se mantenía a raya. Allí, la imaginación no era una amenaza, sino una forma de libertad.Pero ahora Loris tiene treinta años, trabaja en una editorial y vive rodeado de las expectativas de una vida adulta que no termina de encajar. La precariedad laboral, la presión por estar a la altura y una sensación persistente de que algo en su cuerpo no funciona como debería lo empujan a un estado de alerta constante. Hay un dolor que lo acecha, un mal que nadie más ve. Mientras médicos, pareja y familia intentan tranquilizarlo, Loris se encierra en sus síntomas, en las redes sociales y en la compañía inquietante de Catástrofe, una criatura fantástica que solo él puede percibir.Con una prosa incisiva y descarnada, Giulia Caminito explora la fragilidad de crecer, la hipersensibilidad al mundo contemporáneo y la frontera difusa entre imaginación y amenaza. Ese dolor que no existe es una novela sobre la ansiedad silenciosa de una generación que aprendió a soñar alto y descubrió demasiado pronto el vértigo de la adultez.