Una luminosa novela sobre el deseo, la culpa y la libertad de ser mujer en un mundo que lo prohíbe todo.
Esta novela sobre la construcción de una identidad propia en una época, la inmediata posguerra española, donde si a los hombres les era difícil saber quiénes eran, las mujeres no tenían ni voz ni cuerpo, constituye
el fulgurante y oportuno regreso de Rafael Ballesteros a esa narrativa apegada a la pulsión poética que caracteriza su obra.