Nuestra protagonista se enfrenta a una transformación insólita: su pareja comienza a desaparecer anatómicamente, y en medio de esta disolución íntima y física, aparece un nuevo huésped: un perro parlante, sabio y ligeramente tecnófobo, al que ella bautizará como Averroes. Él, junto con un bot de asistencia y un puñado de usuarios, la acompaña en sus desvaríos digitales. Desidenti?cada completamente de su vida cotidiana y convencida de que la clave de su existencia se esconde en la red, emprende un peregrinaje largo hasta Silicon Valley con tal de encontrar una respuesta de?nitiva a su deriva. Una novela sobre cómo seguimos amando incluso cuando el otro ya no tiene órganos, ni sistema digestivo. Si Deleuze tuviera Tinder, haría match con este libro.