Esta novela es mucho más que una crónica de huida juvenil; es un descenso vertiginoso al corazón de una época marcada por la contracultura, la psicodelia y la necesidad urgente de reinventar el mundo. Entre el amor libre, la música de los Beatles y la sombra de la guerra, el autor construye un retrato hipnótico de la adolescencia, con toda su furia, vulnerabilidad y deseo de trascendencia. Una novela intensa sobre deseo, marginalidad y libertad en la Norteamérica de los sesenta por el autor de Midnight Cowboy.