Una voz tan libre como inquietante narra en primera persona el doloroso proceso de aprendizaje en un país en vías de disolución; un testimonio de las innumerables atrocidades vividas, que decide emprender un largo viaje para reconstruir su vida. El relato de este paseo forzoso, escrito con una prosa intensa, desconcertante y por momentos desgarradora, nos revela las consecuencias íntimas de las grandes conmociones históricas. Attila Bartis (Tirgu Mures, Rumanía, 1968), fotógrafo y escritor, ha publicado, además de la obra que hoy
presentamos, la novela La calma (Acantilado, 2003) y el libro de relatos La bruma azulada (1998). Desde 1984 reside en Budapest. Bartis logra exponer de un modo incomparable las ambivalencias de sus personajes, sus pasiones, sus odios y su afán autodestructivo Es en parte Strindberg y en parte Chéjov, pero sobre todo es Beckett y el más puro teatro de la crueldad .