En La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI, Immanuel Wallerstein traza la aparición de una economía-mundo capitalista basada en la división del trabajo, cuya génesis sitúa en Europa entre los años 1450 y 1640. A lo largo de estos dos siglos asistimos a la transformación del modo de producción feudal en un sistema social cualitativamente distinto de lo anterior que se irá extendiendo hasta alcanzar una escala mundial.