Con una intriga armada a la perfección, El complot mongol, la obra cumbre de Rafael Bernal, se lleva por primera vez a la novela gráfica. El trazo del dibujante Ricardo Peláez y el guion de Luis Humberto Crosthwaite
se mezclan para dar vida a esta adaptación gráfica del clásico que inauguró el género de la novela negra mexicana.