Han pasado diecisiete años y Benjamin sigue trabajando en la misma editorial y vive en Francia, un lugar donde prevalecen las desigualdades y una generalizada desconfianza hacia el poder, manchado por la corrupción. Lo acompañan su hijo y algunos de los más jóvenes miembros de la saga, así como su madre, Mamam. A este elenco de personajes, se le une el escritor Alceste, narrador de la verdad verdadera , que se encuentra amenazado por su propia familia; y también el empresario George Lapietà, protagonista de la trama principal de la novela: su secuestro, la petición de rescate y la consecuente investigación que, plasmada en un detallado informe escrito por el comisario Coudrier, pondrá de manifiesto las debilidades de una sociedad enferma.