Corre el año 1971 en una escuela pública argentina, los alumnos de séptimo grado se han sacado la última foto de la primaria, aunque el año escolar recién comienza; es que a pedido del nuevo director, la fotografía se adelantó para que los chicos tengan la memoria por delante, y empiecen a acordarse de sus compañeros antes de perderlos de vista . "El carapálida, quizá sin proponérselo, con ese saber que tienen las ficciones cuando son buenas, muestra una escuela de barrio donde ya han empezado a operar fuerzas que no estaban ni en el programa del siglo XIX, ni en la crítica nacionalista y católica de comienzos del siglo XX". Beatriz Sarlo