Relatos como la lluvia ( una fracción intensa de puro meteoro , según la cita que da nombre al libro), que suceden como sucede la lluvia en las cosas, ajena y palpitante, y como suceden también en nuestra vida las cosas más terribles, como sin nosotros, o pesar de nosotros mismos. Meteoro es también lo que llega de fuera de la Tierra y aterriza sobre nosotros como un arco de fuego y una catástrofe. Algo de este advenimiento de lo extraño también se anuncia en los relatos que conforman este libro. Como la lluvia y la estrella que caen, así el lenguaje empapa e incendia en estos relatos la naturaleza aleatoria e incomprensible de los fenómenos cotidianos. El lenguaje es todo lo que podemos saber y todo lo que podemos ignorar, por eso en este mundo de palabras la verdad se esconde tras ellas.