Con su De profundis, Satta nos anima a ajustar cuentas con el "hombre tradicional" que todos llevamos dentro, con una ideología que todos respiramos. Lejos de conver tir al ser humano en un ente pasivo, ajeno a las decisiones de su tiempo como le reprochaba Massimo Mila , el autor nos recuerda que, por más pequeñas y cotidianas que sean, nuestras costumbres, nuestras prácticas y creen cias influyen en la historia. En definitiva, nos coloca ante nuestro pasado y nos invita a tomar conciencia de él, a releer "la experiencia de nuestra historia" conscientes de las responsabilidades colectivas e individuales.