<P <B Traducciones de Alejandro García Reyes, Antonio Iriarte y Javier Marías </B </P <P ¿Qué ocurre con todos aquellos escritores que sólo acertaron de lleno una vez, y esa única vez les dio para pocas páginas, veinticinco, diez, cinco?</P <P Lo escrito y olvidado es incomparablemente más vasto que lo escrito y recordado, y hay páginas extraordinarias que nadie conoce porque quizá están en medio de tantas más desdeñables. No basta con una imagen, una metáfora, una reflexión, un pasaje magníficos; no basta con una sola página, ni siquiera -así parece- un cuento, un solo cuento. Y sin embargo, ¿no es posible que muchos de los hombres que, en la expresión de Stevenson, se han dedicado a jugar con papel hayan tenido una idea brillante que además les haya inspirado una ejecución perfecta <I una sola vez y durante pocas horas</I ?</P <P El cuento fantástico o de horror o de fantasmas es un terreno en el que muchos autores medianos, escasos o malogrados han podido destacar ocasionalmente, el más propicio al hallazgo aislado, a la joya minúscula y única. Pues se trata de un género que tiene la capacidad y la virtud de enfrentarse de manera abierta y directa con los grandes temas de la literatura: la soledad, el miedo, el amor, la venganza, la risa, la cobardía, la locura, la muerte, y también la guerra, o el combate al menos.</P <P <I De la introducción de</I Javier Marías</P <P La belleza de este libro convierte la lectura en un juego delicioso y un homenaje a lo extraordinario. </P <P José María Guelbenzu</P <P Seguimos estas narraciones -plenas de temblor, humor y melancolía- con emoción y estremecimiento. </P <P Justo Navarro</P <P <B Autores:</B </P <P <B Martin Armstrong,</B <I El fumador de pipa</I <BR tradujo <I El sombrero de tres picos</I </P <P <B Nugent Barker,</B <I El anuncio</I <BR conoció al fantasm