La narrativa breve de Julio Ramón Ribeyro, que el propio autor tituló La palabra del mudo , despliega registros que abarcan el ámbito de lo fantástico, lo social, lo filosófico, así como la memoria de su juventud y su infancia. Aunque muchos de sus personajes son víctimas de la desilusión o el fracaso, sus cuentos trascienden la derrota y recrean el complejo caudal de la experiencia humana. Este volumen reúne noventa y cinco relatos que revelan a un artista dotado para realzar unas vidas confinadas en la imposibilidad. Fiel a la poética de la periferia, que lo mantuvo al margen del Boom, supo narrar con compasiva ironía el destino de los seres tocados por la frustración, la decadencia y el misterio, y extraer de ese material una forma de inigualable belleza.